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sábado, 6 de junio de 2015

Cuando el humor sacude ideas

Algunas estampas del IX Festival Pensar con Humor

Mónica Borgogno

Del 3 al 7 de junio los cordobeses fueron los grandes responsables de los cambios de humor que generaron en la población. Es que desde el miércoles y hasta este domingo 7, quienes asistieron al Mercado Norte, el Teatro Real o tantos otros escenarios en los que ocurre este IX Festival Pensar con Humor, se han contagiado de la risa que en estos días provocaron los 200 artistas que por aquí pasaron. Humor, siempre tan necesario, acaso para sobrellevar avatares diarios, reír, identificarse y pensar sobre lo que acontece en la superficie de todos los días y tal vez, modificar tantos estereotipos que nos rodean y naturalizamos.

Esta edición, como venimos anticipando, reunió a reconocidos artistas cordobeses, como no podía ser de otra manera, pero también de otras regiones e incluso, del extranjero. “En Córdoba, la ironía es nuestro modo de comunicación más frecuente, habitando y perdurando por todos los rincones, sin modestia ni pudores. Estar triste a veces es necesario, reírnos de nimiedades es saludable y reírnos de lo que nos entristece, nos hace sabios. Por esa sabiduría que nos transmitieron nuestros ancestros y que forma parte de nuestra idiosincrasia, por la capacidad de pensarnos y Pensar con Humor, hagamos el intento en esta novena edición de enfrentarnos a nuestros cambios de humor más genuinos”, definió Raúl Sansica, director de este gran festival, que organiza Agencia Córdoba Cultura. Los organizadores, precisaron que las más de 80 actividades programadas ocurren en más de 50 escenarios –salas independientes y oficiales, museos, bares, escuelas, cárceles, plazas, entre otros espacios- en los que se vienen sucediendo risas y emociones de las funciones, charlas, talleres, que serán desde la mañana y hasta la noche y siempre, para todo público.

Hubo humor con tonada de diversas regiones: de la zona litoral llegó el santafesino Ariel Tarico con su nuevo trabajo “¿Y ahora?” junto a David Rottenberg; proveniente de Mendoza, actuó el dúo humorístico Los Cumpas y de Buenos Aires, estuvieron Los amados con “Mundo amado. Acuérdate de Agustín Lara”, que hicieron bailar, reír y repasar los clásicos boleros del compositor mexicano; y Marcelo Mazzarello (Buenos Aires) hizo lo propio con el unipersonal “No chilla”, escrito y dirigido por él.

Internacional 
De Francia pudo verse una inquietante obra “Oú on va papa?” (¿A dónde vamos, Papá?), basada en la obra de Jean-Louis Fournier, sobre la cual nos detendremos en más detalle en la crónica que estamos escribiendo para la edición de agosto. Pues nos conmovió y nos dejó rumiando conceptos ligados a la paternidad, la discapacidad, los miedos de cualquier ser humano con los que se metió y lució el actor Xavier Carrar, de la compañía Theatre des Hommes.

Local 
La apertura del festival, fue de la mano de la Comedia Cordobesa con la versión cuartetera de “Eran cinco hermanos y ella no era muy santa”, de Miguel Iriarte, dirigida por David Picotto. Antes de la función, se rindió un merecido homenaje a Iriarte quien arriba del escenario confesó tener un “nudazo en la garganta”, ante tanto cariño y ovación que le regalaron los presentes. La programación incluyó esta vez, shows de stand up en museos y bares de la capital, Humor al toque –un singular espacio en la plaza principal de Córdoba que cada cordobés se gana, concurso mediante, con sus chistes, humoradas, personajes. La actuación de la joven Patricia De los Ríos fue desopilante. Ella es una maestra, que mostró sus dotes de narradora nata y un humor genuino sobre el ser maestro que la recorre con un inocultable humor. “No nos queda otra”, insistía en su show a la par que se reía de lo mal que se llevan las maestras con las tecnologías o de las recurrentes situaciones de evidente “bipolaridad” que atraviesan las maestras.

Y como si fuera poco, esta edición invitó a un recorrido histórico por uno de los tramos más antiguos de la Docta, en una propuesta denominada “Caminata Negra: Leyenda negra y humor”, a cargo de Stella Navarro Cima, quien recuperó innumerables historias graciosas, anécdotas y leyendas urbanas de personajes de otros siglos. Esta investigadora, también nos acercó a los ejemplares del pionero periódico cordobés La Carcajada que se publicó de 1870 a 1905, que pudimos ver en el archivo de la Biblioteca de la Universidad Nacional de Córdoba.

En fin, que quede claro, esto es apenas un anticipo, una breve mirada de algunas de las cosas que vimos en este Festival Pensar con Humor. En la próxima edición de LA OTRA BUTACA, habrá otra dosis… con más fotos propias e incluso un registro fílmico de distintos momentos vividos en este cálido y generoso Festival.

 La Plaza San Martín fue uno de los escenarios al aire libre, en el que la gente pasaba, decía un chiste y se ganaba una entrada para algunas de las funciones del Festival.
Los Amados actuaron e hicieron bailar al público que se acercó hasta el Parque de las Tejas.

sábado, 4 de abril de 2015

A propósito de Tecumbié

Por Raúl Dayub

En el contraluz, una espalda crecida agita olas en sus fibras musculares, desprendiendo imágenes desnudas, mágicas.   

Lentamente despiertan los otros cuerpos hablantes, fértiles, y se entrecruzan en el imaginario poetizado.                                                                                         

Fascina la danza en el escenario del Teatro 3 de Febrero. El erotismo, aún escondido, reverbera en las sombras y el espacio, como arcilla móvil, va fundiéndose en la forma corporal. Las figuras, metáforas, desbordan contenidos sin artificio.                                                                                                                                              
Los cuerpos danzantes, despiertos, poseídos, vibran en su cuerda física. La destreza dejar ver lo invisible. La música se purifica, entrega una nueva respiración, un nuevo significado, y una rebelión interna provoca  el estallido orgánico de los bailarines.   
En esa fusión, el misterio edifica tantos mundos como espectadores. La ilusión de la libertad filtra sus dones en toda la sala. Hay encantamiento de ojos.                                        
Han danzado sobre un tablado de madera cuatro corazones. Han danzado salvaje y amorosamente.

Quiénes son

La obra en cuestión reúne un colectivo de artistas santafesinos y entrerrianos en el marco del Grupo Independiente RES, que desde hace 15 años investiga sobre diferentes acciones escénicas. El proyecto, que se enmarca dentro del género denominado teatro - danza o danza de investigación, se presentó hace unos días en el Teatro 3 de Febrero de Paraná y actualmente están girando por todo el país. 
Al decir de su director, Juan Berrón, Tecumbié propone un mundo ocre, sexual y nostálgico, pero lo que se percibe es una increíble vuelta de tuerca sobre estereotipos y rutinas, que anima, reanima y contagia.
La idea y dirección está a cargo de Juan Berrón, los intérpretes todos descollantes, son Lucas Aráoz, Varinia Zelko, Victoria Roldán y Sergio Trevisán.
Con diseño de luces de Alfonso Ponchi Insaurralde, video y fotografía de Juan Curto, Música original de Esteban Coutaz, asesoramiento coreográfico del Grupo Res, el espectáculo estará este 10 de abril en la Sala Galatea de Resistencia y el 11 estarán en el Teatro de la Ciudad, de Corrientes.


martes, 24 de marzo de 2015

Por la 30ª Fiesta Nacional

Apenas un anticipo de lo que 
sucede en los escenarios salteños

Esta 30ª Fiesta Nacional del Teatro que se está desarrollando en Salta capital y otras localidades como Cafayate, Las Lajitas o Tartagal, San Antonio de los Cobres o Cachi, hace un generoso lugar a la memoria.

Por caso, el lunes 23 se vio y aplaudió “Operativo Pindapoy” (Córdoba) que recuerda el secuestro del general Pedro Aramburu y hoy, cuando se cumplen 39 años de aquél Golpe cívico-militar que arrasó y desapareció tantas vidas; organizó fogatas de libros y calló a demasiados cantores, actores, escritores, subirá a escena “Un eco más”, la puesta que representa a Entre Ríos. Precisamente, esta versión libre de la Antígona de Sófocles retrata la realidad de Latinoamérica, esa en la que los cuerpos, víctimas de la violencia, permanecen en la espera del rito funerario. La obra dirigida por Nadia Grandón y Oscar Lesa, incluye microhistorias de las actrices, difíciles de olvidar y que logran reconciliar el ánimo del espectador, sacudido por la dureza de alegóricos perros y guardianes de los 70.

La jornada de este 24 de marzo se cerrará con “Fui”, otra alusión a un pasado plagado de exilios y búsquedas. Una pieza interpretada y dirigida por el talentoso César Brie. “Detrás de palabras como amor, muerte, ausencia, dolor, alegría se anidan historias personales, rostros, malestares, añoranzas, hechos aparentemente ínfimos que marcaron nuestra existencia. Estamos habitados por estos hechos, nos pertenecen. Cada uno tiene un elenco de rostros, gestos, dramas y caricias personales. Este trabajo es un viaje a través de los hechos ocultos detrás de las palabras grandes. Indaga sobre el niño escondido en el viejo, sobre el viejo que se deshace del niño. Busca a la anciana oculta en el rostro de la muchacha y a la muchacha que descubre el amor en las arrugas del tiempo. Cada uno puede volver del exilio y abrir la puerta de su casa. Cada uno decide si se queda o no se queda ciego frente a la luz de la anunciación”, anticipa Brie.

"El rastro" (CABA), "Niebla" (Rosario, Santa Fe) e "Irma (cierro los ojos y veo)" de Neuquén, son otras de las obras destacadas de la programación de la Fiesta, vistas hasta el momento y sobre las que se dará cuenta en nuestra próxima edición de La Otra Butaca.

Asimismo, el viernes 27, Día Internacional del Teatro, en el marco de los 30 años de la Fiesta teatral, se rendirá especial homenaje al dramaturgo y novelista Carlos Gorostiza (autor de El puente, El acompañamiento o El pan de la locura, entre otros textos dramáticos), partícipe junto con Osvaldo Dragún y Roberto Cossa del movimiento de resistencia cultural creado en 1981 -plena dictadura-, denominado "Teatro Abierto". A sus 93 años, se esperará ver a Gorostiza recibir su merecida distinción. 


 Un eco más. Versión libre de Antígona (Entre Ríos)
César Brie en "Fui"

domingo, 7 de diciembre de 2014

Se va otro año...

Esta revista de artes escénicas La Otra Butaca que hacemos desde Entre Ríos, con un plantel de colaboradores locales, nacionales e internacionales, recibió recientemente el diploma a Trabajo Destacado de los Premios Teatro del Mundo 2014, que cada año otorga un grupo de investigadores y artistas del Centro Cultural Rector Ricardo Rojas de la UBA desde 1998, con la coordinación de Jorge Dubatti.

En esta oportunidad, más de setenta jurados distinguieron en el rubro revista (soporte papel/digital), la producción entrerriana, que es gratuita y cuatrimestral, y cuenta con los sostenidos apoyos del Instituto Nacional del Teatro, el Ministerio de Cultura e Información, y los Gobiernos Municipales de Paraná y Oro Verde. La pequeña publicación dedicada al teatro y su historia, que nació en el año 2011 y había recibido este reconocimiento con anterioridad, ha ido creciendo y presentándose en Ferias de Libros y Festivales del Continente, tejiendo una red de estudiosos y artistas que la esperan con sorprendente puntualidad.

Sabemos que el formato papel es acotado, por eso tenemos este blog y también nuestros espacios en facebook para multiplicar lectores por todo el mundo, acercar notas sobre las artes escénicas y reseñas críticas y constructivas de lo que pasa por la ciudad de Paraná. Aquí, están todos nuestros números, y también artículos, fotos, entrevistas y coberturas que por distintos motivos quedaron fuera de los 500 ejemplares que se reparten en congresos, jornadas, encuentros y eventos culturales del país, y en la Delegación Entre Ríos del INT.

Hacemos a puro pulmón esta revista, no podemos estar en todos lados pero tratamos de que cada número sea en algo mejor que el anterior. Así hemos llegado a este número 12 que sale en diciembre, más que conformes. De destacar son algunas de las colaboraciones de La Otra Butaca en su sección Los qué, sobre los consumos culturales de creadores nacionales como José Luis Arce, Alejandro Finzi, José Luis Valenzuela, Jorge Accame, Aldo Pricco, Patricia Suárez, Gonzalo Marull, Marcelo Bertuccio y en diciembre, la santafesina Sandra Franzen, entre otros. En la doble página color central, por la que han pasado grandes maestros como Atahualpa Del Cioppo, Enrique Buenaventura, Pablo Podestá, Andrés Pérez, Elías Alippi, Víctor García, Augusto Boal, Osvaldo Dragún, Juan Carlos Gené, María Escudero y Fanny Mikey, podemos anticipar que en el número 12 se podrá leer la biografía de Armando Discépolo, iniciado como actor y a la postre descollante autor y director teatral.

Casi todos los que hacemos la revista somos docentes o ex alumnos de la Escuela de Música, Danza y Teatro Profesor Constancio Carminio, de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, pero muchos otros colaboradores que hemos tenido estos cuatro años pertenecen a otras Universidades y regiones, con las que hemos ido entrando en relación. Estamos orgullosos de que Georges Banu, Graciela Frega, Yanina Leonardi, Larisa Rivarola o Ricardo Dubatti, por caso, compartan sus trabajos y conocimientos con nuestros lectores, pero también contentos de testimoniar un poco del teatro local o más próximo, a través de la voz de realizadores como Tochy Eymann, Raúl Dayub, Osvaldo Pettinari, Andrea Fontelles, Cachito Osorio y Sergio Fabri, entre otros.

Que César Brie o Miguel Ángel Solá nos cuenten secretos y adelantos de sus realizaciones, nos hace sentir privilegiados, al igual que la posibilidad de vincularnos con esos productores de España, Colombia, Uruguay o Chile que nos alcanzan una foto exclusiva o nos agradecen la difusión de una obra, o nos invitan a visitarlos y pertenecer a una gran familia, como ha ocurrido en Córdoba y Rafaela. Nos encanta viajar y poder regalar algo del territorio, y saber que La Otra Butaca es leída en Italia, Polonia o Francia, y en Buenos Aires, Mendoza, Santiago del Estero o Federación. Que con La Otra Butaca damos lo mejor de nosotros y damos a conocer cosas nuestras.

Guillermo Meresman, director de LA OTRA BUTACA 
Mónica Borgogno, editora

miércoles, 23 de julio de 2014

Balance



Del 15 al 20 de julio. 
Un Festival en el corazón de la gente

Aquí va un apretado balance de lo que fue la décima edición del Festival de Teatro de Rafaela que un total de 22.000 espectadores en apenas seis días, supieron aprovechar. Es un singular encuentro, apreciado por la variedad de sus estéticas y propuestas para todos los gustos y un público ávido, que lo espera año a año, hace largas filas y sale de una función para meterse en otra. 

Guillermo Meresman/Mónica Borgogno


Diez años en la historia de una ciudad pueden resultar pocos para transformaciones radicales así como para fijar políticas públicas, apuntalar gestiones o alentar irreversiblemente nuevas miradas y conductas del público. No obstante esto, el Festival de Teatro de Rafaela (FTR), vuelto referencia en el campo teatral argentino al cabo de la década transcurrida, dice otra cosa: que los sueños, la inclusión y los cambios son posibles.
La organización, a cargo de la Secretaría de Cultura de la ciudad del oeste santafesino, con Marcelo Allasino a la cabeza, vino atendiendo al conjunto y al detalle de una ardua logística para lograr que este año, su edición décima se destaque una vez más, como el gran acontecimiento nacional de las artes escénicas.
Así las cosas, el FTR adquirió merecido renombre por incluir en su programación diversidad de artistas y propuestas, animándose a mostrar incluso obras que pueden ser cuestionadoras de esa “centralidad” o dominancia construida por la crítica y las academias, de modo arbitrario. Público, artistas y periodistas invitados no se cansan de agradecer al Festival y su gente, una semana de fuertes emociones y experiencias inolvidables y disímiles. Las puestas experimentales conviven con obras polémicas, junto a otras que funcionan y encantan a miles de espectadores que año a año se congregan en los variados espacios. La apuesta y el riesgo, son su sello característico, además de una importante agenda de actividades como seminarios, exposiciones, presentaciones de libros, que le dan un perfil único, valorado por propios y extraños.
Los encuentros de todas las mañanas, entre periodistas y críticos con los creadores (autores, directores, actores y actrices y técnicos de los espectáculos), se han ido enriqueciendo y constituyen un espacio especialmente esperado por la mayoría de los artistas que ven allí un lugar de diálogo y construcción a partir de la mirada del otro. Varios presentes, pusieron énfasis en estas mesas de devoluciones que, en los últimos años, se convirtieron en una suerte de excepción en el mundo de las artes escénicas.
Asimismo el Festival este año derramó buen teatro por otras 7 comunas, erigiéndolo en “un gran escenario regional”, al decir del intendente Luis Castellano.
El balance final arrojó un total de 18.000 espectadores que circularon por Rafaela y otros 4.000 pulularon por Ataliva, Suardi, Morteros, Pilar o pequeñas localidades como Colonia Aldao, Ramona y Clucellas, de entre 1500 y 1600 habitantes, no más. Hasta allí llegaron dramas, comedias, espectáculos de circo y clown.

Programación
La apertura por el microcentro rafaelino, a cargo de Rodafonio (España) -un espectáculo teatral musical de calle que ha recorrido ya numerosos festivales de todo el mundo-, predispuso a la comunidad a aprovechar esta semana cultural. Más tarde, Sanos y salvos, Proyecto LANDIA y Yo te vi caer, fueron creando clima, aportando nuevos mundos y metáforas, movilizando a protagonistas locales y de fronteras afuera. El estreno de la pieza del cordobés Ariel Dávila, dirigido por su coterráneo Gonzalo Marull e interpretado por el elenco local de Gustavo Mondino, Silvit Yori, Marcelo Gieco, Marcela Bailetti, Laura Dayer, Alejandro Barbero y Gerardo Gerez, fue un gran desafío encarado por el Teatro Nacional Cervantes y la Municipalidad anfitriona. Esta verdadera Babilonia de realizadores concertados, asumió la complejidad y politicidad del texto de Dávila y lo condujo hacia un espectáculo con hallazgos visuales que una platea colmada agradeció de pie. Otra de las obras que asombró fue Entonces bailemos, de Martín Flores Cárdenas, que hizo reír y apiadarse de los personajes de esas historias en las que el sexo y el amor mantienen relaciones estrechas con la violencia y el dolor. Un gran elenco conducido por su talentoso autor, que en el Centro Cultural La Máscara, enamoró a todos los presentes.

Como en pasadas ediciones, el clown estuvo presente con grandes propuestas. Entre ellas sobresalió Payasos en familia, una versión libre del clásico En familia de Florencio Sánchez, con David Picotto, Julieta Daga, Laura Ortiz, Mariana Roldán y Guillermo Vamadia, de Córdoba, con una original puesta que mantuvo atrapados a espectadores de uno y otro lado de la escenografía. La otra obra a destacar fue Fuera!, con Leticia Vetrano, actriz que con una trama sobre la soledad y el amor y mucha comunicación e interacción con el público, conquistó risas, elogios y aplausos.
Y por segundo año, la carpa de circo, esta vez con una capacidad mayor que la de 2013, permitió que numerosos espectáculos revivieran la vieja magia de ese espacio tan caro a la tradición teatral rioplatense o sudamericana. 4 x 4, circo todo terreno, Bom Bim Bam y Circo itinerante de Pablo Holgado, entre otros, divirtieron con sus historias y destrezas.


         Con talentosos actores rafaelinos, subió a escena Proyecto Landia, de Dávila, bajo dirección de Marull.

Disfrute
La programación del Festival fue intensa; incluyó un total de 32 propuestas y más de 70 funciones. Obras como Pajarito y Tebas Land, llegadas respectivamente de Mendoza y Montevideo (Uruguay), suscitaron un sinnúmero de reflexiones y emociones. La primera, dirigida por Juan Comotti, e interpretada por Marcelo Díaz, Juan Pablo Lemos, Marcelo Perafan y Laura Masuti, ofreció en la pequeña sala lateral del Lasserre, una historia de excluidos, de golpeados. Un sólido elenco y la particular poética del director hicieron que su visita a Rafaela no pasara desapercibida para nadie. Es un teatro que no cuenta historias de la clase media, como bien señaló el periodista y actor Julio Cejas, y por eso, se torna necesario.



En tanto Tebas Land, de Sergio Blanco, estuvo entre las más admiradas y eso que no se trata precisamente de un texto complaciente. Pese a su complejidad, la metateatralidad de su planteo, le aporta humanidad a este encuentro entre un autor de teatro y un parricida. Gustavo Saffores y Bruno Pereyra, actúan, presentan y representan a la vez, con tal maestría, que parecen fundir la figura del personaje parricida con la del actor que lo representa. El dispositivo tecnológico visual de la obra no distrae, potencia el encierro y la vigilancia y contribuye a poetizar diversos pasajes. Según contó su productor, Adrián Minutti, ya recibieron conmovedores aplausos de internos en funciones recientes y actualmente están iniciando un camino por distintos penales de su país.

Emociones
Esta edición, cabe agregar, se organizó bajo el lema “Festival de emociones”. Tarjetas, carteles y folletos que concentraban un acertado juego de imperativos como “bailá”, “aplaudí” o “sonreí”, invitaron a disfrutar de este acontecimiento artístico.
Por toda la ciudad, se observó una multipresencia del festival: hubo grandes y pequeños molinetes, instalados en distintos rincones de la ciudad, para identificar estos diez años de vida, acaso para hacer girar otra vez los colores, las ilusiones, renovar el aire. Varios invitados a este convite dieron testimonio, no sin sorpresa, de cómo la gente se adueña y suma a esta fiesta. A propósito, Gonzalo Marull dijo que se trata de “un festival que te sacude, interroga, emociona, inspira, potencia, que te regala pequeños instantes de felicidad pura”. En suma, una sucesión de días en los que se respira felicidad y ganas de renovar.

Actuaciones
Además estuvo Querido Ibsen: soy Nora de Griselda Gambaro, una puesta que exhibió un notable despliegue de Belén Blanco y reparto; Todos mis miedos, de Esteban Bieda y Nahuel Cano; Baby Call, de Sofía Wihelmi, la emotiva performance Yo te vi caer, de Maricel Álvarez, Santiago Loza y Diana Szeinblum y Ya estoy solo, de Romina Mazzadi Arró y dirección de Paula García Jurado con la interpretación de la rosarina Elizabet Cunsolo.
Entre los espectáculos más aplaudidos y celebrados, figura curiosamente un drama. Es que La fiera, la leyenda de la mujer tigre, de Mariano Tenconi Blanco, con una actuación para la memoria, de Iride Mockert, logró conmover a las plateas de Rafaela y Suardi. Fue una obra demoledora que por momentos pareció cortar la respiración del público como antes habría ocurrido en funciones en Jujuy y Buenos Aires. Original y potente desde su planteo dramatúrgico, esta obra cuenta con el desempeño extraordinario de la joven actriz, quien acompañada por la música original, en vivo, de Sonia Álvarez e Ian Shifres, perturba y hace reír a la vez. Pues en La fiera aparecen otros temas de los que poco se habla en teatro como la violencia hacia las mujeres en condiciones de pobreza, la mirada vengadora hacia los machos abusadores y la trata de personas.
Mientras que Mau Mau o la tercera parte de la noche, de Santiago Loza y dirección de Juan Parodi tuvo a Eugenia Alonso y Gabi Ferrero como dos buenas conductoras de la historia de la célebre boite porteña. Por fuera de los tópicos de este dramaturgo, la obra exhibe en clave de comedia dramática un repaso de la historia reciente pero a partir de estas dos “tilingas”, acompañadas por Juan Manuel Casavelos y una música de los 60 a los 80 bien elegida, que la convierte en una pieza más que atractiva.
Romeo y Julieta de bolsillo, de Emiliano Dionisi, que contó con su actuación y la de Julia Gárriz, constituyeron una de las obras más entrañables y logradas que se vieron en las funciones en las vecinales así como Un cuento negro, de Liliana Bodoc, por la Compañía Tres Gatos Locos.

En la última jornada, fueron muy festejados los talentosos y graciosos trabajos de Los Fabulosos Singer, Puro Bla Bla y Las Fábulas de Les Ivans al igual que Kutumpra, que cerró esta edición.

En apretado resumen de este festival por el que pasaron artistas y sus obras de las más atrevidas y magníficas del teatro argentino de la última década, hay que mencionar además, la exposición “Diez años, un instante” del fotógrafo Gustavo Conti, que ofreció a los asistentes a las devoluciones, una retrospectiva convertida en valioso documento. Hacia el pasado, eso; hacia el futuro, todo.



Territorio para la cultura
“El teatro se construye a partir de la acción. Desde un sujeto que desea y se pone en movimiento para lograr su objeto de deseo. Así entendemos nosotros a la política, desde la fuerza arrolladora de la acción”, disparó Marcelo Allasino, director de Cultura y principal motor de este Festival entrañable, en su discurso de inauguración oficial.
En ese marco, también se lo escuchó describir al festival como un espacio de resistencia. “Resistencia del público de toda la región, que adhiere masivamente y apuesta por un teatro sin figuras televisivas ni éxitos de taquilla.  Un espacio de resistencia para artistas de todo el continente, que lo apoyan con honda emoción, sean programados o no. Para los críticos y periodistas, que siguen escribiendo comprometidamente en diarios, revistas o páginas web”.
Y los que tenemos oportunidad de cubrir diversos festivales internacionales y transitar las intensas actividades que propone la programación del de Rafaela, podemos dar fe de esta verdad de resistencia y persistencia. Pues sus hacedores, con una paradójica convicción en los sueños, logran que los referentes más grandes del teatro nacional deseen venir “a esta ciudad pequeña sin atractivos turísticos”. Y así trabajan y siguen, hasta que hoy “el nombre de Rafaela resuena por el país teatral y el continente y más allá”. Se inventaron estrategias y modos para dar cabida a los artistas y entrar directo al corazón de los espectadores, ya sean avezados o ciudadanos de a pie.
En este año de celebración y cumpleaños, se dio a conocer la conquista de un espacio destinado a albergar distintos organismos de Cultura de la ciudad. Se trata de la refuncionalización del Viejo Mercado, erigido en 1928 donde luego funcionaría la Terminal de Ómnibus y que, ahora será  “una especie de fábrica cultural”, según apuntó el propio intendente. Si bien se inaugurará oficialmente en octubre, durante el festival parte de sus instalaciones estuvieron abiertas al público para ver instalaciones lumínicas y sonoras e incluso dos obras como Museo de Piel de lava y Laura Fernández y la mencionada Ya estoy solo.

Formar
Previo a la recorrida por el nuevo Complejo Cultural del Viejo Mercado, se lo consultó a Allasino sobre la Escuela Municipal de Interpretación de Artes Escénicas que se había anunciado un año atrás. Otro viejo anhelo.
En efecto, la escuela de formación, gratuita, ya está en marcha. Hubo 60 aspirantes, sobre los que se hizo una preselección y quedaron 20 cursando el primer año, de manera sistemática, con clases diarias, mientras que al resto se les dio la opción de trayectos alternativos como talleres de teatro, comentó el funcionario.
De esta manera, nuevas generaciones de actores y bailarines prometen seguir enriqueciendo la vida de esta “Ciudad de Cultura”.

lunes, 21 de julio de 2014

El gran Festival de Teatro de Rafaela 2014. Algunas estampas.

 Con Rodafonio (España) paseando por el Bvard. Santa Fe, se abrió el 10º Festival de Teatro de Rafaela.
(Todas las fotografías salvo la que se menciona su autor, son producción propia de La otra butaca. Sírvanse mencionar la fuente si las usan o difunden)
 En la carpa de circo se vio Bom Bim Bam.
 Emiliano Dionisi y Julia Garriz, son los entrañables y múltiples personajes que exige este Romeo y Julieta de bolsillo. Una versión que encanta tanto a chicos como a grandes. Es una obra que, como señalamos en las mesas de devoluciones del Festival, constituye un elogio al mínimo detalle, ese en el que se aprecia a un personaje correr apenas un centímetro de lugar un maletín o el simple detalle del retrato de un Shakespeare sonriente.


Aquí, todos los integrantes del Circo Alboroto en 4 x 4, circo todo terreno, junto a una invitada del público que se lució y se ganó aplausos.


 El público.
 Los artistas de Circo Itinerante, del grupo Circo del Sur, con un sinnúmero de piruetas, acrobacias y juego con un público que participó y se divirtió en iguales dosis.

Un cuento negro, de Liliana Bodoc, por los integrantes de la Compañía Teatral Tres gatos locos,

se hizo en vecinales de distintos barrios de la Perla del Oeste santafesino. Es una obra que invita a aprovechar la vida, ese es el mensaje más contundente y metafórico de todos, que dicen teatralmente, con escenas muy divertidas, mucho juego más una precisión en los efectos sonoros que resulta increible y potencia los gestos y acciones de los tres versátiles actores. Este cuento negro se mete con temas poco habituales en la literatura infantil, como la muerte y la recrea con gracia y humor, planteando el universo del terror que tanto fascina a los más pequeños.

Uno de los tantos momentos graciosos que regala Leticia Vetrano en su obra Fuera!


Más público.
Elisabet Cunsolo en una conmovedora y perturbadora actuación en Ya estoy solo, del grupo Hijos de Roche, de Rosario. (fotografía gentileza de Diego Stocco)
Todas las mañanas, en el Museo Histórico Municipal, fue la cita de encuentro entre periodistas, artistas y público interesado, para compartir el proceso de producción de las obras y su recepción.



lunes, 5 de mayo de 2014

Lulo

Este 4 de mayo el ambiente teatral de Paraná se vio conmovido por el fallecimiento del actor Luis Lulo Aguilar. De larga trayectoria en el teatro independiente de la provincia, Lulo integró varios grupos: trabajó en Caricias, de Sergi Belbel, Cumbia, morena cumbia, de Mauricio Kartun, Risas grabadas, de Alejandro Robino, El guapo y la gorda, de José Ignacio Serralunga y Hermanitos, de Sacha Barrera Oro, entre otras obras. Lulo se hizo querer por sus compañeros y siempre supo ofrecer de sí gran compromiso por su vocación. Hoy, su partida entristece al teatro de la región.


                                                        Foto gentileza de Julián Villarraza.