Lo emocionante de compartir y encontrarse
Entre mayo y junio, militando
teatro y cultura, arte y memoria, patrimonio y soberanía, el Profesorado de
Teatro con sede en la Escuela de Música, Danza y Teatro Profesor Constancio
Carminio, preparó un cóctel insustituible.
Desde la Facultad de Humanidades,
Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos y con apoyo del
programa del Fondo Económico de Incentivo a la Cultura, las Artes y las
Ciencias (Feicac) de la Municipalidad de Paraná, los organizadores encabezados
por Pablo Vallejo y Daniela Osella lograron encauzar demandas de sus alumnos y
el campo teatral local y gestionaron talleres, mesas redondas y conferencias de
referentes y estudiantes, muy concurridas por cierto. Cabe agregar que quien tuviera
ganas de decir y aportar su experiencia en esta primera edición dedicada a
pensar el teatro y las infancias, podía hacerlo sumando su ponencia. De esa
manera lo hicieron diversos hacedores teatrales.
Asimismo se desarrollaron dos
talleres, uno de Cabezudos y Máscaras coordinado por Juan y Manuel Venturini
(Grupo Hasta las manos e integrantes del elenco municipal de títeres de Santa
Fe) y otro de Teatro e Infancias a cargo de Verónica Spahn y Leandro Bogado
(Grupo Montoto y Magoya de Paraná).
Nadie de los teatristas podrá
decir que no se enteró de estas Primeras Jornadas porque los gestores
difundieron por distintos medios las actividades gratuitas y sus deseos de
encuentros. Muchos aún rehúyen esfuerzos de los agentes artísticos de
perfeccionarse o profesionalizarse en las provincias, sin necesidad de ir a
Buenos Aires: son los menos. Quitan colaboraciones a todo lo rico que tiene la ciudad; pisan los
brotes de las nuevas generaciones de creadores en la literatura, los teatros o
las plásticas, por caso. Los más, crean espacios, inventan ciclos, se asocian y
saben a quiénes acudir, cooperan con sus presentes para que el futuro no sea
tan miserable, triste y torpe.
Entre los numerosos intérpretes y
artistas de diversos campos que se hicieron presentes, egresados del
Profesorado y docentes ya jubilados, participando en diferentes instancias de
esta edición dedicadas a las infancias, estuvieron Leandro Bogado, integrantes
de la sala Saltimbanquis, Nadia Grandón como integrante del Consejo de Teatro
Independiente de Entre Ríos (ConTiER), docentes y estudiantes avanzados del
profesorado en teatro e interesados en constituir una nueva Comisión Directiva
de la Biblioteca Teatral del Centro Cultural Juanele Ortiz.
A propósito, este espacio que
lleva más de un lustro cerrado y que ninguno de los funcionarios del Instituto
Nacional del Teatro ni de las gestiones locales se preocupó en activar, en el
que dos décadas atrás se compartieron clases y lecturas, se ha reducido significativamente
aunque sigue conservando uno de los repositorios teatrales más proactivos de la
región.
Parece que ahora es tiempo de
hacerlo andar nuevamente, de terminar de acondicionarlo de la mano de nuevas
cohortes, de docentes y de teatristas. De intentar recuperarlo de la mano de la
Secretaría de Cultura de Paraná, del ConTIER y de los ciudadanos. En una de
esas jornadas, una estudiante alegó lo que se repite, lo obvio: que es un
derecho y que la cultura y las artes entrerrianas no pueden ser tirados por la
borda. Y todos asintieron y aplaudieron algo así como una resurrección, una reparación
simbólica.