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viernes, 5 de junio de 2026

Primeras jornadas para pensar en Teatro e infancias

Lo emocionante de compartir y encontrarse

 Entre mayo y junio, militando teatro y cultura, arte y memoria, patrimonio y soberanía, el Profesorado de Teatro con sede en la Escuela de Música, Danza y Teatro Profesor Constancio Carminio, preparó un cóctel insustituible.

Desde la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos y con apoyo del programa del Fondo Económico de Incentivo a la Cultura, las Artes y las Ciencias (Feicac) de la Municipalidad de Paraná, los organizadores encabezados por Pablo Vallejo y Daniela Osella lograron encauzar demandas de sus alumnos y el campo teatral local y gestionaron talleres, mesas redondas y conferencias de referentes y estudiantes, muy concurridas por cierto. 

Cabe agregar que quien tuviera ganas de decir y aportar su experiencia en esta primera edición dedicada a pensar el teatro y las infancias, podía hacerlo sumando su ponencia. De esa manera lo hicieron diversos hacedores teatrales.

Asimismo se desarrollaron dos talleres, uno de Cabezudos y Máscaras coordinado por Juan y Manuel Venturini (Grupo Hasta las manos e integrantes del elenco municipal de títeres de Santa Fe) y otro de Teatro e Infancias a cargo de Verónica Spahn y Leandro Bogado (Grupo Montoto y Magoya de Paraná).

Nadie de los teatristas podrá decir que no se enteró de estas Primeras Jornadas porque los gestores difundieron por distintos medios las actividades gratuitas y sus deseos de encuentros. Muchos aún rehúyen esfuerzos de los agentes artísticos de perfeccionarse o profesionalizarse en las provincias, sin necesidad de ir a Buenos Aires: son los menos. Quitan colaboraciones a  todo lo rico que tiene la ciudad; pisan los brotes de las nuevas generaciones de creadores en la literatura, los teatros o las plásticas, por caso. Los más, crean espacios, inventan ciclos, se asocian y saben a quiénes acudir, cooperan con sus presentes para que el futuro no sea tan miserable, triste y torpe.


Entre los numerosos intérpretes y artistas de diversos campos que se hicieron presentes, egresados del Profesorado y docentes ya jubilados, participando en diferentes instancias de esta edición dedicadas a las infancias, estuvieron Leandro Bogado, integrantes de la sala Saltimbanquis, Nadia Grandón como integrante del Consejo de Teatro Independiente de Entre Ríos (ConTiER), docentes y estudiantes avanzados del profesorado en teatro e interesados en constituir una nueva Comisión Directiva de la Biblioteca Teatral del Centro Cultural Juanele Ortiz.

A propósito, este espacio que lleva más de un lustro cerrado y que ninguno de los funcionarios del Instituto Nacional del Teatro ni de las gestiones locales se preocupó en activar, en el que dos décadas atrás se compartieron clases y lecturas, se ha reducido significativamente aunque sigue conservando uno de los repositorios teatrales más proactivos de la región.

Parece que ahora es tiempo de hacerlo andar nuevamente, de terminar de acondicionarlo de la mano de nuevas cohortes, de docentes y de teatristas. De intentar recuperarlo de la mano de la Secretaría de Cultura de Paraná, del ConTIER y de los ciudadanos. En una de esas jornadas, una estudiante alegó lo que se repite, lo obvio: que es un derecho y que la cultura y las artes entrerrianas no pueden ser tirados por la borda. Y todos asintieron y aplaudieron algo así como una resurrección, una reparación simbólica.

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